Misión imposible: Fallout

Tom Cruise protagoniza Misión imposible: Fallout, la sexta entrega de una de las sagas cinematográficas más millonarias y exitosas de las últimas décadas. De nuevo al mando está Christopher McQuarrie, escritor y director de Misión Imposible: Nación Secreta y ganador del Óscar a mejor guion por Sospechosos Habituales.

Sinopsis

En una nueva misión, Ethan Hunt (Tom Cruise), Luther Stickell (Ving Rhames) y Benji Dunn (Simon Pegg), agentes del IMF (Impossible Mission Force), se enfrentan a un grupo de terroristas liderado por un hombre cuya identidad desconocen. En su intento por impedir una catástrofe mundial, Hunt se enfrentará a sus miedos más profundos y vivirá situaciones límite de las que solo él podría salir ileso.

Misma fórmula pero mejor resultado

Misión Imposible: Nación Secreta y Misión imposible: Fallout comparten director, equipo de producción, guionista, protagonistas y trama. Podría decirse, por lo tanto, que la sexta entrega de la saga es más de lo mismo. Sin embargo, en el universo de Misión Imposible, más de lo mismo resulta ser una opción muy válida. Los elementos que funcionan en entregas anteriores funcionan a la perfección en esta y, aunque algunos giros de guion se ven llegar a una distancia considerable, hay bastantes sorpresas.

Actuaciones

Si bien es cierto que las películas de acción no suelen destacar por las  grandes actuaciones de sus protagonistas, Tom Cruise vuelve a convencer en su papel de Ethan Hunt. Y es que el actor, que tiene nada más y nada menos que 56 años, se toma su papel de agente secreto tan en serio que el espectador no tiene más remedio que animarle en su intento por salvar el mundo. Poco importa lo imposible de sus hazañas y sus increíbles habilidades físicas propias de un superhéroe. 

El hecho de que el actor (y productor) sea absoluto protagonista de la cinta significa que el  resto del elenco queda relegado a interpretar personajes cuyo desarrollo no tiene cabida en tremenda maquinaria.

De entre los actores secundarios, solo Henry Cavill, que luce un convincente look ochentero y músculos de hierro, tiene la oportunidad de interpretar un papel con miga al que el actor inglés sabe sacar provecho. Lástima que los otros dos nuevos personajes que se introducen en la saga sean una caricaturesca mandamás de la CIA, interpretada por Angela Bassett, y la Viuda Blanca. Esta última, interpretada por Vanessa Kirby, no convence como intermediaria entre terroristas y organizaciones secretas. Tampoco lo hace como mujer fuerte e independiente que asiste a reuniones de trabajo en camisón o se ve obligada a robar besos.

¡Acción!

Si hay algo que la saga de Misión Imposible hace mejor que ninguna otra es concebir ideas que dan como resultado escenas de acción para el recuerdo. Las dos anteriores películas, en particular, están plagadas de escenas difíciles de superar en términos de creatividad, ejecución y realismo. Y aunque parecía algo imposible de conseguir, Misión imposible: Fallout es una oleada de escenas de riesgo que ponen al espectador al borde del infarto y consiguen que dos horas y media pasen en un abrir y cerrar de ojos.

Conclusión

Está claro que Tom Cruise respeta enormemente a sus espectadores. De no ser así, su prolífica carrera no estaría plagada de éxitos de taquilla que abarcan varias generaciones. El actor y productor más reconocido de Hollywood da a su audiencia lo que pide: entretenimiento. Sin embargo, se esmera en hacer películas inteligentes, trabajadas y visualmente impecables. Misión Imposible: Fallout no es una excepción.

Valoración final:

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